Se da la “ayuda mutua” cuando dos o más personas se socorren y cooperan entre sí para lograr las metas individuales o colectivas propuestas.
En el cooperativismo hay “democracia” cuando los asociados mantienen el control de la cooperativa, participando activamente en la toma de decisiones en asambleas generales, en órganos sociales por medio de sus representantes o en otros espacios de poder.
La “equidad” se refiere a la noción de justicia de dar a cada cual lo que se merece o ha ganado según sea su grado de participación o aporte y reconociendo sus condiciones y características especiales. Es decir, tomando en cuenta la diferencia.
Es la honradez, la dignidad y la decencia en la conducta de los asociados. La persona honesta es incapaz de robar, estafar o defraudar.
Consiste en ofrecer el mismo trato y condiciones de desarrollo a cada asociado, sin discriminación de sexo, etnia, clase social, credo y capacidad intelectual o física.
La “responsabilidad” es la obligación de responder por los propios actos. Es también garantizar el cumplimiento de los compromisos adquiridos.
Es la adhesión libre y voluntaria a una causa o empresa, creando una relación humana de mutuo apoyo, donde la felicidad particular depende de la felicidad colectiva. Es entonces la comunidad de intereses, sentimientos y propósitos.
En una cooperativa hay “transparencia” cuando la información es administrada entre asociados y dirigentes de manera clara, veraz y oportuna. En la base de la transparencia está la confianza, la comunicación y la franqueza. Se oponen a ella el encubrimiento y el engaño.
Consiste en que las cooperativas son organizaciones abiertas para aquellas personas dispuestas a utilizar sus servicios y a aceptar las responsabilidades que conlleva ser asociado, sin discriminación de sexo, etnia, clase social, posición política o religiosa. La adhesión a una cooperativa es voluntaria por parte de los interesados.
Implica que las cooperativas son organizaciones democráticas, controladas por sus asociados y asociadas, quienes participan activamente en la definición de las políticas y en la toma de decisiones.
Los asociados contribuyen y aportan de forma igualitaria el capital de la cooperativa. Un porcentaje de los excedentes se utiliza para las Reservas de Educación y la de Bienestar Social.
Las cooperativas son organizaciones autónomas y son controladas por sus asociados y asociadas.
Permite a las cooperativas educar y capacitar a sus asociados y colaboradores, de forma tal que contribuyan al desarrollo eficaz de la organización. Además, informan al público en general acerca de los beneficios del cooperativismo.
La cooperación entre las cooperativas señala que éstas sirven a sus asociados más eficazmente y fortalecen el movimiento cooperativo, trabajando de manera conjunta por medio de estructuras locales, nacionales, regionales e internacionales.
La cooperativa trabaja para el desarrollo sostenible de su comunidad, por medio de políticas aceptadas por sus asociadas y asociados.